Obertura de Romeo y Julieta
A dos Carolinas !Oh, la Obertura de Romeo y Julieta!, suena una vez más como rimando un presagio feliz…sí, después de tanto tiempo, esta tarde de domingo ahora que los colores del cielo han perdido fulgor, languidecido, y retírase a dormir el sol. Se eleva mi alma y goza más que a los diecisiete años. ¿Recuerdas que yo solía escucharte en mi cama recostado, inmóvil, abstraído en el cielo raso...? Recuérdame si te conocí antes que la tragedia homónima de Shakespeare singular. Ah, qué importa, no repararé en menudencias temporales en estos instantes en que volviste a mí, ¡hija de Tchaikovsky, amante de las flores!, cual novia a despedirse con tiernos adagios. ...