Mil diversiones con el sol
El recebo explotado por las ciudades es propiedad de la naturaleza,
y vosotros, ufanos, lo malrotáis haciendo hórridos caminos;
¿Sabéis qué es la estética y embellecer?, ¿podéis implementarla sin vueltas?
Blefartitis en mis ojos causame el languor del paisaje de cemento.
Corimbos, en vuestros blancos pedúnculos dehiscentes,
contentas mariposas saledizas quieren inundar mis ojos con su resplandor.
El sauce solitario e impertérrito se inclina hacia las cristalinas aguas:
¡Dame de tu impecable humedad una gota de tu beso, lago cristalino!
Distinguidos ruscos, alguna vez os habré visto entre hojas naranjas
y secas, bajo los alambrados inocuos y de púas en los terrenos baldíos,
cuando recogíamos inertes ramas para después forjar juguetes; y la arena natural
de las calles que todas las manos asían, nos brindaba mil diversiones con el sol.
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