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A young man sat in grave was writing poetry

Es verdad que los cementerios son horrendos por su energía tan obscura y tan baja, donde el ser humano empieza a comprender su finitud carnal por los familiares y amigos muertos, donde las làgrimas egoístas dicen, sin fe en Dios: lloro por mi, por mi propia muerte que será. Pero un hombre de trece aǹos eligió escribir amorosas poesías en un sepulcral valle, y espantó errantes almas con su luz pues compuso versos, su nombre era lord Byron.

Ich brauche einer erhaben blume

Ich brauche einer erhaben blume die sei gleichartig a la que no hace mucho tiempo Es hat mich aufgemuntert y la abstrajo del ruido del mundo cuando yo escribia en pleno recogimiento salmos de noche cuando la noche era fría. El barco del tiempo que zarpó no siempre vuelve a su punto de partida, a veces rompe su periplo la voluntad del Padre Celestial para frenar el orgullo. Puedo alterar algunas páginas, anecdotarios episodios del libro de mi vida; pero no su inherente esencia. Puedo trastocar ligeramente algunos hechos baladíes que no quiero volver a experimentar mas no su substancia; aunque yo me arrebuje in der Schwelle Schmetterling que una vez viste bajo el sol radiante ya no existe. Es difícil hallar la flor perenne de la inspiración en este mundo tan material que nos distrae a cada paso nos aleja de los valores màs proceros y nos impone un limite en la lectura y en la creación. ¿Què precio tiene el pecado de elegir aquí un lugar mejor en donde morar para no padecer y subsistir? S...

¡ Cállate, carne hablante!

 ! Cállate, carne hablante!, el alma que te anima, ah, te ordena silencio que practicaron los santos, ascetas, puras almas que en Dios sòlo meditan; ¡mantente sosegada, y, ea, la boca calla! Deberías esto hacer; y sòlo ábrela cuando el mundo cuasi infierno esta cosa te exija.

¡Te envía señales, responde, te espera...!

                                                                                        "y no luchar por la justicia es traicionar tu deber y                                                                                         tu honor; es despreciar la virtud". Bhagavad-gītā.                                                                               ...

¿Tanto cuesta agradecer eso que tenéis....?

  Gran parte temporal de sus vidas, ¡oh, los hombres exteriorizan quejas, lamentos! en los trabajos, en interrelaciones, en las calles, o en su interior en soledad. No agradecen el ser dado cual obsequio. Y no sienten que preguntarse: ¿por qué a mí...? es murmurar, y cuestionar, oh las pruebas. ¡Oh, malgastan energía sin bendecir! ¿Acaso dicen, ay, que venga la bondad y bien unidos estemos en esta tierra? Ay, su fluir por este mundo en maldiciones, reclamos consiste en pronunciar. ¡El amor! carece en sus palabras y en sus espíritus. Les gusta maldecir y desear el mal; no se conforman con el obtenido don. Ignoran que al Cielo no llegan las quejas, los males, las injusticias ni desamor. Oh, no tiene sentido quejarse entonces. ¿Tanto cuesta agradecer eso que tenéis no pedir más, conformarse, gracias Señor?

Debo preparar...

                                                    Pues bien, muñeca mía; mi pluma postergué por algunas horas, iterando abstraído: ¡Debo preparar comida deliciosa ay, para mi amor, mi amada y mi querida! ¡Ah, que te guste espero; ah, que sea tu agrado esperabas, amor!, y diga tu boca: la distracción material que a mi querido ocasioné confirma que él es mi amado .

En la prefiguración del viaje

  Los árboles se inclinan para beber agua del arroyo discurre calmo, hacia las montañas del horizonte que en antiguas épocas fue dorado. Las aguas reflejan los nubarrones que se irán del cielo por fin; puedo ver cercana lumbre en la prefiguración * del viaje a mí mismo, sentir conexión con la dualista naturaleza; pues es material; con todo, es el mejor escenario para conocerse a sí mismo en esencia. Desde ella ascenderé... * La prefiguración es material.