A young man sat in grave was writing poetry
Es verdad que los cementerios son horrendos por su energía tan obscura y tan baja, donde el ser humano empieza a comprender su finitud carnal por los familiares y amigos muertos, donde las làgrimas egoístas dicen, sin fe en Dios: lloro por mi, por mi propia muerte que será. Pero un hombre de trece aǹos eligió escribir amorosas poesías en un sepulcral valle, y espantó errantes almas con su luz pues compuso versos, su nombre era lord Byron.