Debo preparar...

                                                 

 

Pues bien, muñeca mía;

mi pluma postergué por algunas horas,

iterando abstraído:

¡Debo preparar comida deliciosa

ay, para mi amor, mi amada y mi querida!


¡Ah, que te guste espero;

ah, que sea tu agrado

esperabas, amor!, y diga tu boca:

la distracción material que a mi querido

ocasioné confirma que él es mi amado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cajón

Por mi Ángel guardián

Ay, sus alas...