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Mostrando entradas de febrero, 2023

Artificial "inteligencia"

                                                                                 "Pero no puede haber sabiduría e inteligencia allí                                                                                                                                   donde no hay alma". Filebo, Platón, 427 - 347 a. C. Oí que una "inteligencia artificial" inerte intentó escribir poesías. Tal intento, ciertamente, me enfadó; (aunque hubiese sido un horrible monstruo). P...

Toribio

  En un automóvil vivía un linyera al que algunos niños del barrio decían: Ey, "viejo Toribio" acércate a nosotros, y soltábanle burlonas carcajadas... Ey, vamos a molestarlo, está durmiendo. Entonces, él salía de la chatarra en que su tranquilidad, ah, fue deshecha, comprensiblemente enojado y furioso; y en medio de la calle, un brazo movía con el fin de darnos susto y repelernos. Y cierta vez le arrojamos muchas piedras. Toribio se cayó al piso y se lastimó. Uno de esos niños fui yo, pido perdón. !Ah, por última vez esto rememoro!

Después de la limpieza

                                                                   "La verdad es el camino eterno y constituye el alma de un reino o de un país                                                                  siendo la verdad la cúspide de la virtud". Ramayana. Satélites, espaciales sondas y otros artilugios por la mano del hombre hechos, que ensucian el orden del espacio exterior, y las útiles, naturales órbitas sobre las cuales deben girar los globos, (ninguna interferencia y así no perecer), caerán, y será grande su estrépito en el mundo que dirá: llegó salvación... para aquellos que el guiño saben comprender; y entienden que continuo orden debe haber aun...

Te espero astralmente

                                                                                                                                          Ah, ¡ven a mi lado y espanta mis fantasmas,   ¡amor! La noche es extensa si estoy sin ti.  Vamos, transporta tu pensamiento hacia mí.  Puedo vencerlos; y contigo, ¡mi amada!,  ah, tal vez, desaparezcan y ansíen huir por siempre a sitios de regiones ignotas. Oh, mi atmósfera en soledad se enrarece... Sabes llegar con tu corazón a mi alma. Entonces, ay, rescátame de la popa; ¡te espero, muñequita mía, astralmente!

No llores

  Una flor reía y otra flor, ¡oh, lloraba! en verde valle con volutas celestes en las pías sendas de oro y plateadas, ah, perfumando el aire melifluamente. ¿Por qué lloras? La primera preguntó, sin afligirse y sin desbordada emoción. Di si es cierto que tú de aquí te marcharás. ¡No llores; menos adornos y luz tendrás...! Nuestro perfume es breve debes comprender. ¡A perfumar a un superior valle, ay, me iré...!

En el centro del parque

                                                                     A vos, mi amor  Nos sentamos a una redonda mesa en el centro de mi querido parque, bajo cariñosas cuentas de plata desde el éter su pelo enguirnaldaban. Nuestros sentidos a Naturaleza se unían con placer...y los árboles con sopor, ah, soñaban nuestro encuentro. ¡Ay, existir entre hojas, flores y plantas; ah, sin dejar de mirarnos los ojos! Y juntos bebimos mirando el cielo, oyendo música psicodélica... En nuestro diálogo participaban los mántricos sonidos de los grillos. Ella, mi amor, vertía descordojo en el parque mío y en mi alma enamorada.

Veo las aves que vuelan en pareja

  Veo las aves que vuelan en pareja, pasan de un lugar a otro, por el aire van. Advierto amor en sus picos y en sus alas; y que pósanse en un cable enamoradas, sólo para que yo las mire de cerca. Ay, desde allí, de soslayo ellas me miran. Rinde el día en la tarde amándose tanto. ¡Percibís que como vosotras quiero estar! viendo el Sol, sé que me veis disimuladas y esa estrecha unión alcanzar mi alma ansía... ¡Ay, que ella la nombre mi corazón harto sacudido y sin reposo alguno espera! Perdón por distraeros con mi desazón; deseo de ser pareja hubo de arrancar mi interés, y entonces me puse a miraros. A vuestros ojos se fueron mis sentidos. Pensé, oh, mucho en la "ardiente geometría"; * en el arghya de colores que en círculos cae en superiores esferas podéis sentir, siempre, besándoos sin abrir el pico. * Jorge L. Borges (1899-1986)

Jatayu

                                                                           A Henry Mancini (1924-1994)   ¡Oh!, no duerme ni refleja la luz del Sol el bosque Dandaka, ¡el luto lo ha cubierto! y penas hay en los seres que allí habitan. El rey de aves, con ojos de cobre ¡ha muerto!; sus benditas alas Ravana mutiló. De moribundo pico sangre salía... Dice el bosque: ¿por qué habremos de llorar? ¡Ea, las sombras de rakshasa expulsemos! Sri Rama ha de venir y moksha le dará. Olvidó el arco; abrazó a Jatayu y lloró. Le hizo honores en la pira funeraria. Su canto es rimado ahora por Gandharvas...

Ante nuestros ojos estuvo fragante

                                                                                                  La rosa se deshizo en tus manos; pero  ante nuestros ojos estuvo fragante una semana en nuestro refugio de amor... Ah, los pétalos cayeron entre tus dedos finos y blancos; reíste y los pensaste como un amoroso recurso en la cama  que vertiese aromas en nuestra relación. ¿Tendrás de la rosa la firme constancia de amarme y decir te amo todos los días? ¡Será realidad esa fantasía... !

Bailabas entre las rocas mirando el mar

                                                                                                  Ay, muy contenta, tan sensual, sonreías, al son de la música elegí para ti, bailabas entre las rocas mirando el mar. ¡Ah, las olas tu cadencia no tenían! y el meridiano Sol hubo de sonreír en tu fragante piel, oh, viéndote bailar en las arenas pegadas a los verdes y amarillos lindes de tranquilos campos. Mis ojos te miraban embelesados. ¡Allí estaremos otra vez si Dios quiere!

Plumas

                                                                A vos, mi amor.                                                 A su lado siempre junto, en diferentes lugares, caminos, entre caracoles bordeando en hileras las aguas del mar, y en las arenas doradas, ¡ay, yo encontré numerosas plumas de aves! ¿Qué os parece el sitio que os di en un libro de poemas amable? Justo descanso podáis hallar en hojas que riman bien vuestra elevación. ¿Otra morada acaso vosotras queréis...?  Ah, elegí ese lugar para teneros cerca. Que buenos presagios a nuestro amor lleguen; y que la favorable fortuna sea  igual a aquella que nos asistió cuando las hallé. ¿Compartidos mensajes eran...?  Pongo tinta en u...