No llores

 

Una flor reía y otra flor, ¡oh, lloraba!

en verde valle con volutas celestes

en las pías sendas de oro y plateadas,

ah, perfumando el aire melifluamente.

¿Por qué lloras? La primera preguntó,

sin afligirse y sin desbordada emoción.

Di si es cierto que tú de aquí te marcharás.

¡No llores; menos adornos y luz tendrás...!

Nuestro perfume es breve debes comprender.

¡A perfumar a un superior valle, ay, me iré...!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cajón

Por mi Ángel guardián

Ay, sus alas...