Ante nuestros ojos estuvo fragante
La rosa se deshizo en tus manos; pero
ante nuestros ojos estuvo fragante
una semana en nuestro refugio de amor...
Ah, los pétalos cayeron entre tus dedos
finos y blancos; reíste y los pensaste
como un amoroso recurso en la cama
que vertiese aromas en nuestra relación.
¿Tendrás de la rosa la firme constancia
de amarme y decir te amo todos los días?
¡Será realidad esa fantasía...!
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