Puse rosa flor en tu oreja...
¡Estabas tan linda bajo la espléndida estrella Sol y cielo azul despejado!, ah, sin ropajes que te quitan belleza. Caminábamos oliendo las fragancias de las hojas de los árboles, hacia el mar verde y azul, mi amor, que está cerca de casa. Los solares rayos y los vientos con sal tostaban tu piel, como quisiste, amada hermosa mía, mientras que nuestros pasos unidos eran uno solo en la senda. Puse rosa flor en tu oreja derecha; te besé, y alegres continuamos la marcha.