Nuestro amor crece
Dejo en tus manos mis ojos junto a mi
corazón; porque no los necesito.
¡Ya estoy en tu vida que tú conducirás!
Mirando los dormidos árboles que el
viento errabundo con arrojo mueve,
¡ay, recordé: Te amo, en la tarde feliz!
Colores de sol hallaban sosiego
en tu risa y los pájaros trinaban.
Ah, vi el perfume que arrojaste en tu piel.
Cretonas y lazos de amor se llaman,
me dijiste; pero ellas, no, no son más
bellas que tú. Dejo...nuestro amor crece.
Comentarios
Publicar un comentario