De un sitio a otro más bueno

 

Ay, canta y pica una rama; vuela en busca

de sustento para sus pequeños hijos,

o en pos de un largo viaje de placer

cuando su protección ya no es necesaria.

Su día; aunque no carente de trajín,

ay, porque es buena su alma, es simple y sencillo.


¡Ved!, canta y pica el ave una rama dura

de un árbol en que canta hasta el atardecer;

y las dormidas flores sueñan despertar,

dulcemente sus cantos otra vez oír.

Oh, cuando el hombre el árbol tala, ¡de un sitio

a otro más bueno por su nido el ave va...!

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