Ay, la veo cada vez más bella

                                                                   


Cabe las plantas tomábamos un baño,

ay, bajo la luz de auspiciosas estrellas.

Tú y yo el aroma de las mentas olimos

vertidas en el dulzor del aire bueno,

y en las aguas, amor, en que nos mojamos.


Yo te miraba, y después mirando el cielo

decía: ¡ay, la veo cada vez más bella!

Vi en tus ojos unos hermosos brillos

y risa que de ti más me enamoraron.

Ah, mi amor, repitamos ese momento...


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cajón

Por mi Ángel guardián

Ay, sus alas...