Hielo

 


¡Crac! causa el hielo dentro del vacío

vaso, cuyo contenido mi boca

otra vez al desgaire muda vació.

Oh, no te quejes, pronto dejarás de

estar frío, y serás tranquilas aguas.

A guisa de consuelo yo te diré:

Ea, hazme caso y quédate tranquilo;

¡ah, sólo se te irá el frío, el resto no!


Para ti habrá grata recompensa por

tu trabajo desempeñado en el mundo.

¿Alguien podrá decir no hiciste hazañas...?

Ninguna queja te encierre en ti mismo;

deja que fluya tu cambio sereno...

A seres y cosas Dios les da rumbo.

Y tú lo tienes, debes comprender;

¿sí, hielo? Hazme ¡crac! si tú comprendiste esto...

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