Mariposita
Mariposita, ¿por qué si eres tan bella vives poco? ¿Será porque en este mundo obscuro Belleza no tiene cabida? Mis ojos te vieron cerca de las ramas volar, y me detuve para mirarte; ay, te acercaste a mí moviendo tus alas cuando brillaba el sol, y diáfano estaba el azul cristal sobre el que aquél se esparce. Me diste luz, me alegraste. ¡Adiós, vuela! Ah, ¿no es cierto que eres un Dharma en mi vida...? El poeta autoriza reproducir esta poesía; y la condición es que se cite la fuente, (anónima).