Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2022

Mariposita

  Mariposita, ¿por qué si eres tan bella vives poco? ¿Será porque en este mundo obscuro Belleza no tiene cabida? Mis ojos te vieron cerca de las ramas volar, y me detuve para mirarte; ay, te acercaste a mí moviendo tus alas cuando brillaba el sol, y diáfano estaba el azul cristal sobre el que aquél se esparce. Me diste luz, me alegraste. ¡Adiós, vuela! Ah, ¿no es cierto que eres un Dharma en mi vida...? El poeta autoriza reproducir esta poesía; y la condición es que se cite la fuente, (anónima).

¡Ay, Naturaleza!

  Cuando ella no me escribe, y mi corazón la necesita intentando del pecho egresar, y suspenderse un momento, un impulso me lleva a ti, y comunión repentina no puede esperar tanto; voy a ti, errabundo y triste, y te contemplo. Ay, Naturaleza; me dice mi alma: ¡Ah, sumérgete en ella para embeber pronto tus sentidos que te hacen penar!, tal vez les otorgue un olvido natural. Cuando estoy flébil y solo, acudo a ti ¡oh, buscando no pensar en mi amada!

A ti, Naturaleza

                                                                   A Johann Wolfgang Goethe (1749-1832 ), y a Robert Graves ( 1895-1985). A Calíope no pediré prestada elocuencia; ¡mis sentimientos sólo hablen intuitivamente, libres, sin medidas...! De vestes despojados, a ti volverán mis huesos trocados en polvo y cenizas. Prepara su huesa en donde ellos descansen... Por tus manos mi carne fue modelada, ah, que hiciste sin atavío artificial; en tus entrañas tendrá que desaparecer. Sé eres imperfecta; pero más constante oh, que el corazón del humano y que su alma; y a todos proporcionas amabilidad. Razón, suspéndete. ¡Sentimientos, cantad! ¿Eludir la liurna de Diniosio cuando, ay, fuerte impera el deseo de dedicarte agradecidas estrofas (y no hay tiempo) por las imágenes tuyas que en mi niñez bellezas, ay para mis ojos r...

Abejita

  ¡Pobrecita!, la vi flotando en el agua... ah, ya estaba exánime y frío su cuerpo. ¡Ay, cómo has podido ahogarte, abejita! ¿Fallaron tus melifluas, buidas alas? ¿Tal vez tus flagelo y escapo se durmieron, u orientación en tus ocelos no había...? Me mantendré ecuánime como en Otoño permanecen los árboles perdiendo hojas; y no verterá mi alma llanto en mis ojos. ¡Oh!, ¿por qué sufrir? Si el sol está brillando; y créeme no se perderá tu energía. A endulzar las flores volverás un día... El poeta autoriza a reproducir  esta poesía; y la condición es que se cite la fuente, (anónima).

Obro el bien al no espantarte...

                                                                  "A tu alma obrando bien alegra, porque es esta la ganancia                                                                                                                   mayor". Épodo 6, Baquílides (520 a.C. - c. 452 a.C) No tuviste la avilantez de enfrentarme; y no me asustaron tus rápidas patas, y esa actitud tuya me dio tranquilidad. Me dije: Si yo no la molesto, ella no, oh, no saltará sobre mi mano; y vendré tranquilo, otra vez, a regar mañana... Hay ausencia de tem...

¡Rómpete, Torre de Babel!

                                                                                   Al que fue mi padre carnal. Somos muchas almas unidas en Amor, hermanadas en la Fe, el Bien y la Bondad; ¡y solicitamos te derrumbes al fin!, pedazos te hagas para siempre, y tus viles escombros, yertos, se muden en cenizas, y vuelvas al infierno, del que has salido sólo temporalmente, para probarnos, ¡oh, vil sierpe, Torre de Babel infernal...! La nueva Torre de Babel, invisible y palpable a la vez, está apartando de la Luz a las ánimas que en anestesia espiritual viven, ay, de engaños llenas. En el Juicio Último este mundo dejará de ser de expiación, como a Kardec * los buenos espíritus en su círculo hablaron... Y tú, Confusión, sí, ¡habrás de perecer! Envilecida en las sombras del Báratro con tus...