¡Apégate a mi plan, espíritu mío!

 

¡Apégate a mi plan, espíritu mío!

A tu Ángel guardián pide inmediata ayuda

cuando estés fuera del cuerpo te envolvía;

y suplícale que te guíe a una región

o esfera de luz (manteniendo cordura).

Oh, breve será el estado de turbación.


Ah, deberás asumir que has perecido

en doble mazmorra del cuerpo y del mundo.

Decirte: ¡Corté los materiales lazos!

celebrando el egreso con alegría.

¡Señor, haz que mi tránsito esté asistido

por un ángel de la guarda! Esto tú dirás.

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