¡Ah, vuélveme a ese estado de alumbramiento!

 

Salmos, San Agustín, Jordán Bruno Genta

durante tardes, noches, permanecían

junto a mi existir a través de sus obras,

y yo notaba en verdad su influjo bueno

en la orientación justa de mis ideas,

que ascender espiritualmente me hacían.


¡La distancia al Señor Jesús me acortaron!;

ah, sus sapientes voces me conmovieron.

De mi conmiseración han sido escoltas.

!Ay, dentro de mí vi tu luz que me enviaste

Dios mío!, por Ti mi espíritu progresa.

¡Ah, vuélveme a ese estado de alumbramiento!

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