Abrazado a ti deseo oír tu nombre

                                                    

                                                                       A vos, mi amor.


Que la última melodía de esta noche,

ay, que en mis oídos dance enamorada

¡sea la de tu nombre!

me acune en horas en que no puedo dormir;

pues no estás a mi lado.

De acuerdo, ¡te acunaré,

querido!, a la distancia.


Mas; yo no quiero exista

tal espacio distante

no debería existir,

oh, nunca; presente esto tú debes tener.

Abrazado a ti deseo oír tu nombre,

y todas las noches me digas, amada:

Te acunaré siempre con amor bastante...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cajón

Por mi Ángel guardián

Ay, sus alas...