En donde estés por mi amor me recordarás

 

                                                                    "Oh, no ocurren estas cosas sin que medie la voluntad divina".

                                                                     Eneida. Virgilio (70-19 a.C)



Acércate, Creusa mía; y di por qué mis

entristecidos ojos, ¡oh, ven tu sombra, y

no tu cuerpo que caminaba a mi lado...

mientras nuestro hijo Ascanio iba en mis hombros...

!Ay, se disuelve tu imagen y quiere irse!

Me dices que yo no sufra; pero te irás;

y entristecida te despides llorando.


Y yo aún no admito que tú, amor, has muerto;

estoy viendo tu figura, y tu voz oigo.

No puedo tocarte, y desaparecerás.

Dispón tu periespiritu para el beso

tuyo, último y material; no me hagas sufrir.

¿Por qué tres veces tu cuello me rechazó?

En donde estés por mi amor me recordarás.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Cajón

Por mi Ángel guardián

Ay, sus alas...