Son los frutos de la sabiduría

 

Los nectáreos frutos de inmarcesibles

nectarinos que honran, ay, los píos valles

y no mueren, ¡su alegría hacen visible!

incrementando el volumen de su brillo,

compartiendo, ¡ah, fecundos rayos de luz!

cuando llega un alma que se ha redimido.

Sol no decrece, no es voluble ni opaco en

símil al nuestro, según los ángeles, *


allí do hay en los cuatro puntos cardinales

arcoíris que expresan, ay, la paz y el bien,

reflejando bienandanza, amor, y virtud.

¡Ah, son los frutos de la sabiduría! 

que adquiriste por tu fe en el Señor Jesús.

Acércate, toma la flamante vida...

y mueve tu alma en santo círculo en torno a ÉL,

agradeciendo frutos y sus Bondades.


* Del cielo y del infierno. Emmanuel Swedenborg (1688-1772)

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