Niños, cepillaos los dientes

 

Niños, obedeced bien a vuestros padres,

ah, cuando insistan en que os lavéis los dientes.

¡Ay, luciréis una sonrisa muy linda!

y no tendréis que visitar al dentista,

oh, pensando en una careada muela,

o en un negro agujerito que bastante

dolor os causaría constantemente.


A la mañana y a la noche cepillaos

los dientes; y siempre, sí, luego de comer.

¿Os gustaría dar inmensa alegría

a vuestros padres y evitar las molestias

en dientes y muelas? Usad un cepillo y

pasta dentífrica y los dientes lavaos.

¡De vuestras bocas saldrán palabras lindas!

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