Magnolia

                                                          


Dime magnolia susurrando otra vez

rendida y enamorada, dulcemente,

ah, como al comienzo de nuestro idilio.

Están aún frescas en mi memoria

las imágenes de tu sensual danza...

¿Harás en tu cabello las trenzas que

tanto me gustan y te hacen más bella?

Ah, dime eso al oído lentamente.


En la íntima playa que nos espera

en Verano, juntos, él nos quiere ver...

¡y alumbrar, ah, tu rostro junto al mío!;

bendecir nuestro gozo mirando el mar,

las manos por amor entrelazadas.

Por mí, bajo el sol, ay te decidirás;

y nuestro romance será más fuerte

y puro, blanco como la magnolia....


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cajón

Por mi Ángel guardián

Ay, sus alas...