La curó el arcángel San Rafael

 


Sobre mis pies, en mi lecho dormía

como todas las noches, mi perra fiel

dándome calor encima de mantas.

En otra vida reciente pasada,

aquí mismo durmió cuando un perro era; e

iguales amor, ternura tenía...

Vi su hocico estaba seco y me turbé...

¡Oh, poderoso arcángel San Rafael!:

¿Cura a mi buena perra darle podrás?

Cuando despertó vi en su hocico humedad.

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