Como preciosísimos diamantes
En las refulgentes gotas de lluvia
que descienden, hay pétalos de flores
rosadas, protegidas en burbujas,
ay, como preciosísimos diamantes...
Caen en calma en sitio de colores,
jamás apreciado por los mortales.
Celestes mantos el Césped adornan,
do las partículas de agua, cual rosas,
alegrando ánimos vierten perfumes...
do no hay sed alguna. ¡Ay, esto vi en mi numen...!
Comentarios
Publicar un comentario