Abejita -2-
¡Ay, te espanté!; y quisiste tal vez tocar,
ah, mi semblante envuelto en poesía
cuando era mi tema un ave, allá arriba...
la ilusión de mi pluma para crear.
Yo estaba concentrado, por escribir...
sin saber, oh, tu encuentro inesperado.
De súbito arrebataste mi atención;
oh, ¿por qué a mi casa viniste a morir
abejita, si yo por ti siento amor?
¡Quién diría tu urna fuese mi vaso...!
Comentarios
Publicar un comentario