Con su pequeño pico

 


Con su pequeño pico abre un hueco en la

tierra que rodea en círculo un árbol,

cuyas altas ramas cruzan la calle.

Ay, ¿quién viéndote admira tu trabajo?

Oye, perdón; pero creo que nadie.

¡Ah, yo sí, yo sí, escucha, a decir verdad!


¡Cuánta velocidad imprimes en los

rápidos movimientos de tu pico!

Mira, ya has hecho un hoyo no existía

hace instantes, cuando tú descendiste

a la acera; y yo sólo te veía.

Tu constancia y seguridad admiro.


¿Y crees que me pregunté qué cosa

estabas buscando con gran tesón, oh,

párvula ave, firme y tan ocupada?

Ay, di, di cómo vences el cansancio;

y resuelta evitas siempre el hastío,

sola ¡Por mirarte deseo las alas...!

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