Brilló una gota

 


Toco enamoradamente las hojas

mojadas de mi ligustrina, ¡por fin!;

en las que hace instantes brilló una gota

y fue toda la luz que hubo en el cielo.

¡Y las nubes retornaron, ay, nuestros

tontos corazones con umbra a cubrir…!

Oigo el croar de ranas mientras camino.

Ah, que los malvones mi angustia sepan...


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