¡Pido todos los días tus ojos ver!
Oímos la lluvia desde la cama;
tus perfumes están en mi habitación
y en las sábanas; y se renovarán
cuando vuelvas a estar conmigo, ¡mi amor!
No, no me alcanza el tiempo para amarte;
y la tierra gira rápidamente...
Nunca dejo de pensar en ti, y quiero
que siempre estés a mi lado, ¡mi mujer
amada! ¿Sabes no es imposible esto?
Sólo ansía conmigo la voluntad,
ay, con tu corazón abrazada a mí.
¡Pido todos los días tus ojos ver!
Comentarios
Publicar un comentario