Volveremos a besarnos tú y yo

                                                               


Volveremos a besarnos, tú y yo, otra

vez, en égloga dulce y enamorada

cuando a mí tu corazón por fin se abra;

cuando digas: No hay nubes en mi pecho;

y el reverdecer del amor nos llame.

En tus pupilas se dará el encuentro...


¡Qué lindo sería que bailáramos

entre los destellantes lirios de luz!

Tomaremos un descanso en la alfombra

por los narcisos otorgada, al borde

del arroyo de múltiples colores,

protegidos por el árbol que da Paz.


Veré tus ojos mirar la cascada,

y los seguiré hasta saber qué rayo

bueno los apartó de mí un momento.

En un feliz vergel nos besaremos;

¡ay, viviremos el instante inicial

que con amor se iniciase en mi casa.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cajón

Por mi Ángel guardián

Ay, sus alas...