¿Ves, Lesbia, cómo nos complementamos?

 

¡Oh, Lesbia!, déjame decirte Lesbia

mía esta noche, sí; aunque no me escuchen

tus cerrados oídos que besaba

a menudo, cuando Amor nos hallaba

felices en el idilio primero...

Quédate tranquila, ¿quién me escuchará?

di, ¿acaso, tú, que de mí estás lejos?

Repetiré de un recuerdo el murmullo,


pues no quiero que una elegía usurpe

su sitio y él permanezca abandonado...

Retornen instantes en que dibujar

la vi, tan espontánea y enojada;

tenía los ojos sensibles, tristes.

¡Oh, su dibujo me inspiró un poema!

Tus pupilas sin enojos dibujen...

¿Ves, Lesbia, cómo nos complementamos?


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