Las viejas épocas no nos importaron...
Hoy hemos bebido como en los viejos tiempos,
en que éramos jóvenes; y nuestras almas,
de otras reencarnaciones conocidas,
chocaron las copas que dejamos jamás,
de mi vida mi buen viejo camarada.
Las viejas épocas no nos importaron...
Había que reencontrarse y nada más.
¿Para qué perder valiosos momentos en
cansados asuntos que nada valdrían?
¡Otra vez, amigo, me brindaste tus brazos!
Y nuestro amor sigue igual pese a la distancia.
¡Por nuestra amistad propongo una copa más!
Comentarios
Publicar un comentario