Es una muestra de amor

                                                                      


¡Qué rico olor tiene tu blusa! Ah, como

intercambio de prendas, dulcemente

llegó a mis brazos. La acabo de oler en

tu ausencia (que finalizará pronto),

dentro de mi habitación; y nunca la

moveré de mi cama, mi querida.

Quizás en un algún momento recuerdes

cómo reías cuando me la dabas.


Súbito rubor en mi semblante hubo,

y empecé a sonreír tan sorprendido;

pues a mis ojos creer les costaba

tener ante sí una blusa cedida

por tus manos espontáneamente,

a la que abrazaré para dormirme.

Es una muestra de amor que me diste

sin duda, y en mi almohada se quedará.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cajón

Por mi Ángel guardián

Ay, sus alas...