¡Despéjame el camino a tu corazón!
¡Despéjame el camino a tu corazón!
Los nubarrones tu pecho destierre...
Resultaría fácil, ciertamente,
si recordases que sobre mi torso
dormido te aferraste con tu brazo...
¡Ay!, ¿podrías decir que eso no es amor?
Créeme no sería complicado;
sólo debes recordar que en un trozo
de papel que tú improvisaste raudo,
me hiciste escribir, oh, un sentimiento,
una emoción, tan cerca de tu boca,
para ti con mirada seductora.
¡Tus labios, ah, me hicieron incomodar...!
Pensé y escribí: ¡Me gusta estar contigo!
Y después nos unimos con un beso
que nos recordó anteriores vidas...
Y te dije: ¡Somos almas gemelas!
¿Ves que lindas cosas puedes recordar?
¡Y nos abrazamos con los ojos...!
¡Nos volvimos a reencontrar, amor!
¿Qué importan las arbitrarias edades
nuestras cuando nuestro deseo es mucho...?
¡Déjame que te ame, te iluminaré!
No pongas excusas distanciales.
¿Lúdica actividad acaso encuentras
en postergar mi amor que es sólo tuyo?
¡Oh, soy un sensible hombre!; aunque la paciencia
a granel el Señor me proporcionó,
¿te arriesgarías a que yo la perdiera?
Tú eres la única mujer a la que amo.
¿Has oído hablar del Sol de Mayo, y de
las cálidas mañanas de suave Abril?
De la dulce armonía, y el equilibrio
que nos unió ¿qué puedes decir
sino que nos encontró propicios?
¡Despéjame el camino a tu corazón!
Comentarios
Publicar un comentario