Pluma

 

                                                                                   "Subsistere est perpetuo existere".

 



En verde suelo descansando estaba,

sobre una alfombra sutil de semillas

de eucaliptos frescos, y de cortezas

partidas de árboles aromáticos,

una pluma de un ave delicada...

Las hojas caídas formaban su huesa.


Hacía calor; celeste lucía el

Firmamento con la fragancia de luz;

entonces mi romanticismo me habló:

Ponte a recoger, oh, jirones de alas

inmarcesibles, ya que el viento se fue.

Hallarás muchas; ¡mas una te espera...!


¿Quién me dirá de qué ave se desprendió...?

¿Estaría cantando el ave cuando

su pluma en su cuerpo no quiso estar más?

He comprendido bien tu inmortalidad

teniéndote en mis manos que te cantan.

Ven a mi morada, tómala y vuela…


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