Paloma -2-
¿Vendrás a mí como todas las tardes
con plácido vuelo cuando esté triste?
¿Saldrás a mi paso para alegrarme?
No se conturbe tu faz; ni tensen, ay,
tus alas si mi corazón declara:
Me cansé de caminar siempre solo...
Si eso ocurre, hacia el Sol vuela en tu viaje;
mas retorna, aún no concluyó el día.
Tanto tú y yo dejamos en un escajo
humilde nuestra mies, ¡oh despreciada!,
en un mundo que ignora qué es un mito, y
subvierte la verdad conduce al Cielo.
¿Qué opinas tú, paloma? ¡Libre vuela...!
y te pido no contraigas la aflicción
de mi pecho que se quiere detener
cuando las sendas son tan fatigadas...
Errabundo es el amor en este orbe...
Ora te quieren... ora te desprecian.
Nuestra edáfica semilla con esprint
y brío que sembramos, y a espuertas,
juntos, sobre algunas almas vertimos,
¿será perdurable? Mis versos no están
a tu altura; y no pueden ver el confín...
¿Cuando yo esté triste volarás a mí..?
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