Hoy te he demostrado



Hoy te he demostrado que el fuego que en mí

tú provocas, ese inicial fuego no

ha disminuido, más bien se agiganta...

Caminábamos por una avenida

de la capital, a una hora en que hace un mes

el sol con su luz el día alumbraba.


Ah, el frío no nos atrajo; tampoco

fue impedimento para conversar en

las veredas con hojas naranjas y

mustias, teñidas con sombras y luces

mientras por las calles caminábamos,

tras un tiempo de no mirar tus ojos.


Bajo un árbol te demostré con pasión,

(sin importarme qué pensaría la

eventual urbe), después de algún tiempo

de no vernos, ¡cómo me gustas! ¿y tú

esperabas mi fogosa reacción?

No resistí más, te arrebaté un beso...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cajón

Por mi Ángel guardián

Ay, sus alas...