Hoja
Te escucho arrastrarte arremolinada;
el viento sin duda te trajo hasta aquí.
Ay, encenderé la luz para mirarte;
aunque sé que eres una hoja (y estás seca)
que afortunadamente has venido a mí.
Vislumbro la señal de nuestro encuentro...
oh, mi amargura acaso has comprendido;
y por tal razón, honras tú mi puerta.
¡Me anuncias una mejor alborada!,
porque vienes volando desde el cielo.
Comentarios
Publicar un comentario