El epímone que por el aire va...

 


¿Oís mi epímone en la niebla de la

noche, y en las húmedas ondas del viento?,

¿oh, notáis sus desmayadas cadencias,

insabibles, que en la albura del día

ah, tantas veces fueron derramadas

aun si saber si encontrarían eco...

corazones afligidos como yo?

No me hagáis caso, ¡más bien desoídlo!


Compartir yo sólo quería mi honda

incertidumbre que es muy recurrente...

Las horas en que no estás conmigo se

vuelven yacijas en espacio y tiempo...

¿Cuándo me dirás, mujer: Te amo, mi amor?

¿Puede mi corazón que te ama sufrir,

ay, otra incertidumbre más, y padecer

el epímone que por el aire va...?

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