Veámonos, mi amor
La exigüidad de los momentos que nos
encuentra entre besos, siempre abrazados,
aturde, ¿y no quieres extender, amor,
dime, las instancias, ay de cariños...
y permanecer como desmayados?
Lumbre hay hoy melifua y tierna en tu mirada.
Y tiene tu cuerpo fogosa euritmia.
Quiero ver en escorzo tu alma y saber
por qué te demoras un poco quizás.
Eres la dicha actual que no esperaba;
¿si mi ánimo cae en amargo esteral
vendrás a levantarlo con tu risa?
!Cómo podemos atraernos tanto...!
si apenas nos conocemos, ¿no crees?
Mi corazón era un barbecho, y ahora
tú lo trocas en un vergel alegre.
Mi erotema es: ¿me amarás algún día
tanto que no pudieses apartarte?
Deberías mi extrasístole escuchar
cuando no te tengo conmigo, mi amor.
Sé que tú me quieres y siento tu olor
sin que tenga sentido, porque no estás,
¿acaso mis ojos te están mirando?
Te exoro que un beso, ay, me arrojes, vida,
aunque no pueda mirarte y abrazarte
ahora que estoy medio triste y llueve.
Y recuerdo cuando desde la puerta
un beso con los dedos me arrojaste;
me quedé arrebolado y encendido...
Lucías un simple y bello vestido.
Ansío morder el escaramujo
de tus muy sensuales y ardientes labios.
Y volveremos a ver la escampada;
y cuando me vuelvas a besar aún
estará en mi boca la erubescencia...
!Veámonos, mi amor, en nuestro mundo!
Comentarios
Publicar un comentario