Me sacaste de la cueva...


Me sacaste de la cueva, y la luz del

día me hiciste ver. Una anécdota

poética infeliz extirpaste de

noche, de mis recuerdos, en una hora


olvidable en que te hice enojar después

de tirar un libro que fue un regalo...

Aún me parece un sueño que hayamos

!ah, dormido juntos, hermosa mujer,


y mi musa misteriosa e intrincada!

que oscilas entre la risa y seriedad.

Llenas mi mente tú y exhausta la dejas...


Oh, ¿borrarás ese episodio, amada

mía que yo tanto te amo? ¿Sí, lo harás?

!Quiéreme sin cesar! !conmigo vuela...!

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