Y los ayude Jesús

 

                                                              "Si Dios está conmigo, y me guarda en este viaje que hago,

                                                              y me da pan que comer y ropa con que vestirme,

                                                              y vuelvo yo en paz a la casa de mi padre, entonces será

                                                              Yahvé mi Dios". Génesis 29.


                                                               A Thomas Nashe (1567-1601)




Las personas vivían embobadas

viendo la pantalla de un aparato,

y la comunicación era virtual.

¿Saben que hoy una mala nota obtuve?- Nadie

presta atención a esa pregunta; porque

la tecnología del mal, ah, capta...

El universo es infinito-, dicen;

estaban perdidos y equivocados.


Me llamo dinero, y no podrás, nunca,

tenerme, a no ser que antes pagues por mí.

Te recordaré que tu existencia del

Hombre es hechura; de donde se sigue

que si ahora exclamo !ven!, debes venir.

Los dedos de los poderosos son más

atractivos, me agradan millonarios...

Así hablaba el dinero en esa tierra...


que descendía espiritualmente a

los abismos de la ignorancia y del mal;

e insiste en no asistir a su prójimo

si en medio no hay alguna cosa material

y que sirva de sucio obscuro trueque;

descendía... dejando en hospitales

y aceras a desprotegidas gentes.

Violencia, venganza. !Era tan hórrido...!


Entre otras necedades decían que el

mundo era plano; y que Dios no existía.

Los valores morales al Tártaro

habían descendido; y cualquiera

que hablaba de las cosas del Cielo era

ridiculizado; se burlaban de

la Biblia, !ridículos creyentes son!

Y la falta de respeto crecía.


¿Ah, por qué sigo caminando entre esta

gente que despreció mi poesía?

Ambición de poder era acto sacro.

Ciertos movimientos arruinaban las

partículas del lenguaje hablaron

Abraham, Sócrates y Jesucristo.

El medio ambiente les preocupaba

sólo cuando sus divisas caían...


Semafóricos avisos, señales....

Pagué mi merecido pontaje, y en mi

mi humilde pontón que tambaleaba

sin perder Luz de la Fe me fui de allí.

Oscilaba entre las cosas del Cielo

y las del mundo; inspiración se iba

de pronto entre placeres mundanales...

Corté el velacho... !y los ayude Jesús!

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