Isla

                                                                                  A William Shakespeare (1564-1616)        


Tormenta atroz, calígine en la noche...

Gime el viento atronador. Las furiosas

aguas del agitado océano se

acercan sin respeto desbocadas,

y precipítanse graves las olas,

y sin reservas las orillas muerden

y cubren, muerden la circunferencia

del círculo de la flotante tierra

que ciérrase en océano perdido.

Y bravío impulso del mar la arrasa.

Se acercan, se precipitan, devoran

mezcladas con espantosos sonidos...

El elemento aéreo, con ira

pareciese repetir una y otra vez:

Merecéis vuestros castigos por vuestra

impiedad y maltrato a los seres

preciosos del cielo y de la tierra.

Diluvio sin descanso abraza la isla.

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