Lagartija

 

                                                                       A mis mascotas




Olvida, ¡ay, olvida por piedad, por favor!,

el mortal daño intenté hacerte yo

tapando un hueco en el que te metiste...

del orbe enloquecieronme los ruidos;

y en desconcierto descargué, ¡amiguito!,

torpe ira en ti. ¿Por qué... sufro pensando?


Eso hace mucho fue; mas la herida aún

sangrando insiste, y te hace presente...

¡Sufriré, oh, ataques de seres humanos

justos!, defienden los animalitos;

fui un miserable; y entierro mi juventud

(yo ido)...; y confuso, errores cometí.


Propóngote tu alma buena recuerde,

en un salto temporal, cuando chico,

sobre la enredadera de la pared,

feliz imagen de infancia tranquila, en

que tú te alejabas del árbol de higo,

y yo absorto de noche te veía.


En coro, con los chicos de la cuadra

dijimos: ¡cortémosle la cola, a ver

si es verdad vuelve a crecer, ¡pobrecita!

Sin decoro entra ya ahora en mi casa.

Viveza, quietud, calma simbolizas.

¡Te abrazo hermana lagartija, perdón!

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