Continúa elevándote...

                                                                                        A los que me ayudaron a escribir esta poesía.

 

Da el último impulso tanto cuanto te

sea posible, ¡y elévate!; tú podrás

darlo, porque eres hijo de Dios, que es la

Luz Eterna a la que tu alma se unirá

algún día cuando Él te llame, feliz.

Tenlo presente, Él te ha dado la vida.


Que no decaigan fe, esperanza, nunca.

Estando próximo a la meta, casi

por llegar ¿dejarías el camino?

Pues entonces el ascenso continúa

a pesar de escollos, pruebas, tentación.

¡Sólo un impulso, y tú alma...en la Eternidad!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cajón

Por mi Ángel guardián

Ay, sus alas...