Cangrejo
La ruinosa arena,
alejada de eventuales risas
de verano, improvisa
penosas tumbas en hileras
do descansan cadáveres
cercenados de salinos cangrejos;
quizás los divisó un sensible catalejo
embarcado desde el azul del mar,
y el timonel decide ir hacia la playa.
Caracoles traídos por las espúmeas olas
los circundan junto a la reciente rocalla
muerta también; arrojemos las últimas flores
antes de que las aves de rapiña los devoren
con gusto a sal, y se disputen sus lívidas
tenazas que otrora, fuertes fueron rojas ,
debajo de las acuáticas piedras con verdosos musgos,
resbaladizos en terrosos arrecifes
cercanos a la orilla de la costa,
cuando la marea estaba baja bajo el celaje
y las aguas en su reflujo los hacían huir..
¿Qué importa que os mováis de costado en este mundo
en que muchas almas ni siquiera se mueven?
Eres más que un exquisito plato para ricos hombres
y mujeres que se hartan con tu carne, cangrejo.
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